Actualmente la Semana Santa refleja una manera muy característica de expresar el fervor por la cristiandad, con un valor histórico incalculable, pero, ¿de dónde proceden nuestra fiesta más popular y tradicional del año?
Las Hermandades de penitencia comenzaron a ser bastante comunes en el desarrollo de la Edad Moderna, realizando su estación penitencial en Semana Santa en dos grupos de hermanos: los flagelantes y los de luz.
El primer grupo fue prohibido finalmente en el siglo XVII, mientras que el término que se les acuñó a los de luz derivaba de los cirios y velas que portaban los hermanos de cada Cofradía. En aquellos tiempos estas procesiones salían de templos en andas que eran portadas por entre 8 y 10 integrantes.
El origen de la Semana Santa en Málaga se remonta a finales del siglo XV y principios del XVI con las hermandades de la Sangre, Veracruz y Ánimas de Ciegos. Todas éstas siguen procesionando en la actualidad, destacando la imagen del señor de la Veracruz, que actualmente se conserva de esta época, siendo la imagen más antigua de toda la ciudad.
Con la llegada de las reformas luteranas las Cofradías comenzaron a defenderse ante la amenaza de estas acciones anticatólicas, por lo que estas organizaciones adquirieron un gran potencial.
Posteriormente, ya en el siglo XVII, tras una etapa un tanto complicada para estas hermandades; se consolida finalmente el modelo de cofradía penitencial, produciéndose un auge religioso debido a las numerosas epidemias y penurias que la población estaba sufriendo en aquellos años con el fin de buscar consuelo en el cristianismo.
Durante los siglos XVII y XVIII, los tronos eran estaban compuestos por una peana de carreta y no tenían patas, y los portadores se denominaban con el término de “correonistas”, ya que utilizaban correas que se incorporaban en el pecho en forma de bandolera y que se deslizaban por los varales, transportando las imágenes de esta manera peculiar, una técnica que desapareció con el paso de los años.
Esto evolucionaria hacia nuestros días, adaptándose a lo que se conoce como “trono” a la forma de llevar a las imágenes, un pasado que ha progresado hasta lograr una armonía perfecta y un sentimiento inexpresable.
Hermandad de la Cena, años 40.
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