A pocas semanas del gran comienzo de la Semana Santa, para muchos cofrades de la ciudad de Málaga, la ilusión se hace visible en estos últimos tramos de Cuaresma por un motivo, la esperanza de futuro frente a las hermandades más antiguas. El esfuerzo en cada hermano deja paso a la ilusión por un nuevo año cargado de emociones para afrontar nuevamente la manera tan especial de vivir la pasión de Cristo ante el auge de las personas que quieren dejar huella en las recientes corporaciones.
Asociaciones de fieles o grupos parroquiales se consolidan poco a poco en las semanas previas al Domingo de Ramos, donde cada una de ellas acoge con gran expectación toda una espera que se plasma en las ganas e ilusión de aspirar a ostentar una relevancia y arraigo local y devoción religiosa en las calles de la capital de la Costa del Sol.
Esta semana es el turno de dos corporaciones muy queridas por sus respectivos barrios, y bastante afianzadas en sus barrios y distritos, además de otras muchas dispuestas a darse a conocer en un proyecto de futuro, que piensa en el presente y aprende del pasado, como es el caso de la Asociación de Fieles de Nuestro Padre Jesús ante Anás, perteneciente a la barriada de El Palo, obra de Juan Manuel García Palomo en el año 2020, que sustituyó a la interior imagen, y que musicalmente está acompañado por la Agrupación Musical Los Gitanos de Sevilla, o la Hermandad Sacramental del Carmen Doloroso, advocación en una titular mariana del siglo XVIII, atribuida a la familia Asensio de la Cerda, con sede en el Corpus Christi de Pedregalejo, tras el trono la Banda de Música Maestro Eloy García Expiración. Su esfuerzo cada año y el fervor que promueve estos grupos de hermanos es un gran ejemplo de evolución en las vísperas de la Semana Santa, un hecho que simboliza en cada una de sus salidas procesionales el gran desarrollo de la imaginería y de la devoción de un pueblo arraigado a su Fe. El sábado 14 se dispondrán como cada año a recorrer las calles de la zona este de Málaga, una jornada que los cofrades reciben con entusiasmo y fervor, ya que es el primer grupo escultórico en la calle (Jesús ante Anás) y primer palio procesional (Carmen Doloroso).
En estas semanas previas, cabe destacar otras entidades con un gran valor artístico y cultural de antaño, como la Cofradía del Cristo de la Clemencia y Santa María Madre de la Divina Providencia, conocida popularmente como “El Mutilado”. La Hermandad fue renombrada tras la restauración del titular cristífero, atribuida Jerónimo Gómez de Hermosilla, del siglo XVII y restaurada como imagen procesional completa por el imaginero hispalense Juan Manuel Miñarro López entre 2019 y 2020. Como antecede histórico, esta efigie sufrió destrozos en los graves sucesos anticlericales y quema de templos ocurridos en julio de 1936 tras el levantamiento militar que desencadenó la Guerra Civil. Este Cristo se ubicaba en el ático del retablo de la iglesia del Sagrario, donde fue atacado por un individuo con un hacha que acabó por amputarle la pierna derecha a la altura y el pie izquierdo por el tobillo. Tres años más tarde fue creada la Cofradía Nacional del Santísimo Cristo Mutilado en febrero de 1939 a iniciativa de Fernando Roldan Andreu, comenzando a procesionar el Jueves Santo de ese mismo año en honor a los mutilados del bando nacional hasta 1976, año en el que se mantendría en culto interno. Actualmente realiza estación de penitencia en Sábado de Pasión, un día antes del Domingo de Ramos.
Las prohermandades dan significado al comienzo y al fin, además de darle una verdadera esencia cofrade a muchos de los clásicos barrios y zonas de la ciudad malacitana, un hecho donde presente y futuro se dan de la mano para garantizar que nuestra festividad siga evolucionando con un gran paso firme y que supone el principio de la semana más importante para todo cofrade.
Jesús ante Anás en procesión.
Virgen del Carmen Doloroso
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