El pasado sábado, y primer fin de semana de Cuaresma, se produjo uno de los acontecimientos más esperados para los cofrades, ya que como cada año, el Cristo Yacente de la Unidad y Paz se trasladó en un trono de andas tras el culto habitual que se realiza anualmente en el Santuario de la Victoria. Por este motivo y como cada año, la imagen titular cristífera de la Hermandad del Monte Calvario (Viernes Santo) volvió en su tradicional Via Crucis de antorchas hacia su pequeña ermita que se localiza en un monte cercano al Barrio de la Victoria. Este Via Crucis se caracteriza por la seriedad del cortejo y por las espectaculares vistas a la ciudad de Málaga en la subida hacia su sede, una estampa que cada Cuaresma es contemplada por numerosos hermanos y devotos.
Cabe destacar que el trono de andas en el que se porta la imagen va acompañada de unas potencias diseñadas por el fallecido Fernando Prini, acompañado además de una urna de cristal con seis penachos con plumas negras, junto a faroles dorados en las esquinas del trono, detalles que nada tienen que ver con el trono procesional con el que habitualmente la imagen sale cada Viernes Santo. No obstante, horas antes de su salida procesional en la tarde del viernes, la imagen vuelve a ser trasladada hacia el Santuario de la Victoria, Basílica desde la cual sale la corporación para hacer su estación de penitencia por las calles de la ciudad, y tras su encierro, el Yacente y la Virgen del Monte Calvario en la madrugada del Sábado Santo retornan hacia su ermita, lugar en el que se pueden encontrar para su visita.
Foto: Cristo Yacente de la Unidad y Paz el pasado sábado; Noticia Cofrade
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