Procesiones que salieron durante la Segunda República; tras la pérdida, la esperanza

Publicado el 11 de abril de 2026, 13:15

En la Semana Santa de 1933, La "Unión Mercantil", un periódico de aquella época, escribió en uno de sus artículos los sentimientos hacia esta tradición con un epígrafe titulado Recuerdos de la Semana Santa, donde se narraba en un texto la añoranza hacia la Virgen de los Servitas, afirmando que para los creyentes malagueños la imagen rebosaba de entusiasmo sus corazones. Como ya hemos apuntado anteriormente, las procesiones no volverían a realizar su estación de penitencia hasta dos años más tarde.

Sin lugar a duda, la vuelta de los desfiles procesionales en 1935 fue gracias a los apoyos gubernamentales que recibió, concretamente, gracias al nuevo gobernador civil Alberto Insúa, político republicano y escritor muy respetuoso con la tradición y pleno defensor de la Semana Santa y de la vuelta de las procesiones tras los fatídicos incidentes que se produjeron años atrás en la ciudad. La nueva formación que obtuvo la victoria en las elecciones de octubre de 1934 con una política ideológica centroderechista tuvo una gran relevancia para la resurrección de esta festividad. Este grupo político estaba formado por republicanos radicales y personas independientes que estaban presididas por el nuevo alcalde Benito Ortega Muñoz. Tras su llegada, destinaron a los desfiles, a través de un acuerdo aprobado el 3 de abril de 1935, la prestación de 25.000 pesetas para la subvención del festejo. Gracias a esta aportación económica, la Semana Santa de 1935 tuvo el apoyo no sólo institucional, sino también popular, llevándose a cabo la estación de penitencia de cada Hermandad entre los días 18 y 21 de abril, Jueves y Viernes Santo por Cofradías como la Pollinica, Ánimas de Ciegos, Cena o Expiración. Finalmente, en ese mismo año, las procesiones con la recaudación obtenida pudieron procesionar algunas de ellas.

Desde el Gobierno Civil se acordó una serie de medidas para evitar los posibles ataques hacia las imágenes y que no hubiese alteraciones en las salidas procesionales, por lo que se envió a miembros de las fuerzas del orden para reforzar la seguridad en la ciudad. Un total de cincuenta agentes del cuerpo de Vigilancia y ochenta guardias civiles procedentes de provincias como Albacete o Almería llegaron a Málaga para cumplir con la seguridad ciudadana ante las posibles consecuencias que tendrían que afrontar si algún acto incívico alterase nuevamente a las hermandades.

Salida desde el Sagrario de la Pollinica.  Domingo de Ramos de 1935

Estandarte del Cristo de la Expiración. Viernes Santo de 1935

Cristo de Ánimas de Ciegos el Jueves Santo de 1935.

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