LA RECONSTRUCCIÓN DE LOS IMAGINEROS ANDALUCES EN LOS AÑOS 40: LA RENOVACIÓN COFRADE

Publicado el 23 de diciembre de 2025, 13:55


Uno de los artistas andaluces destacados en esta época por su labor reconstructiva cofrade es la figura de Francisco Palma García. Nacido en Antequera en el año 1887, escultor de profesión, inicia sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios de Málaga, gracias principalmente al político antequerano Francisco Romero Robledo, siendo uno de los protagonistas artífices de la recuperación del patrimonio religioso en cuanto a su papel como imaginero en la ciudad de Málaga.

Una de sus obras sería la imagen de la Piedad de Málaga realizada en el 1928. Esta Hermandad se funda en el año 1926 por un gremio de carteros malagueños y encargaría al escultor la efigie del cristo en los brazos de su madre. Esta primitiva imagen es de interesante estudio, ya que la talla quedó destruida en los sucesos de mayo del 1931, que se ubicaba en la perdida Iglesia de la Merced, salvándose únicamente el brazo derecho de Cristo. Gracias a esto su hijo Palma Burgos lograría rehacer una copia de la primitiva obra de su padre en el año 1941, una vez que la cofradía se reorganizó. Su repentina muerte el 19 de diciembre de 1938, hizo que el encargo que la Cofradía del Santísimo Cristo de los Milagros y María Santísima de la Amargura (Zamarrilla) para realizar la imagen del nuevo cristo crucificado, recayese en manos de su hijo, por lo que la colaboración de estos dos imagineros en sus aportaciones y la sucesión de padre a hijo les convirtió en una gran saga de escultores andaluces del siglo XX. Hijo de Palma García, el malagueño Francisco Palma Burgos, nacido en el popular barrio de la Victoria (Málaga), concretamente en la calle Cobertizo del Conde.

Su padre fue el que realmente el trasmisor del oficio y entusiasmo, ya que también era imaginero y gracias a esto, se pudo introducir en el mundo de la escultura, llegando a completar finalmente sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos en Málaga, siendo su mayor referente el escultor Mariano Benlliure. Destacaría en la ciudad por realizar grandes obras como el Santísimo Cristo de los Milagros en el año 1938, el nuevo cristo de la Sangre, el Cristo de la Buena Muerte y Ánimas, al que se le conoce con el nombre de “Cristo de Mena”, debido a que esta imagen era realmente una especie de imitación de la antigua imagen perdida en los sucesos de mayo del atribuida al artista Pedro de Mena, por lo que actualmente esta Hermandad se le sigue conociendo de esta forma.

Martín Simón realizaría una de las obras principales en la ciudad en cuanto a fe y devoción, Nuestro Padre Jesús Cautivo, realizada en el año 1939. La cofradía del barrio de la Trinidad adquiriría esta imagen con motivo de tener un cristo, además de poseer a la antigua Virgen de la Trinidad. Anteriormente este mismo autor se encargaría también de realizar la nueva imagen del Cristo de la Sentencia en el año 1935, en esos momentos la Cofradía, tras las grandes pérdidas del año 1931, incluida la antigua imagen del señor, se ubicaría en la Parroquia de San Pablo. Muy probablemente la cofradía del Cautivo, fundada en el 1934, se fijase en la talla del la Sentencia, que compartían misma sede canónica, para la realización del Cristo, debido a la satisfacción que los hermanos de la Sentencia tuvieron con el imaginero tras la incorporación de su obra.

Además de Martín Simón, en los años de posguerra, la reconstrucción de imágenes malagueñas tendría el foco puesto en los imagineros granadinos, como es el caso de José Navas Parejo o Nicolas Prados López, este último perteneciente a este círculo, aunque naciese en la localidad de Álora (Málaga). Desde esta misma ciudad le encargarán tres imágenes de Cristo: Jesús el Rico en 1939, Jesús del Puente del Cedrón en 1940, sustituido por el nuevo titular labrado por Juan Manuel Miñarro López en 1988, y Jesús de la Misericordia en 1944. Prados López consolidó su prestigio con la realización de la hechura de Jesús del Santo Sepulcro en 1938 o la Virgen del Amor (El Rico), en 1939. Pedro Moreira López destacó en Málaga por ser el artífice de la imagen del Cristo Coronado de Espinas (Estudiantes), realizada entre los años 1945-1946, además de la Soledad de San Pablo en 1945 y del Santo Traslado, labrado entre el 1949 y 1951. Adrián Risueño Gallardo fue autor de varias restauraciones de imágenes, además de esculpir al Nazareno de Viñeros en el 1948 o la figura de Pedro Pérez Hidalgo, que realizó la Virgen de las Penas en 1948, además del grupo escultórico del Prendimiento un año más tarde.

Jesús Cautivo, Martín Simón (1939)

Piedad de Palma Burgos (1941)

Jesús El Rico, Navas Parejo (1939)


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